Te contare una breve historia, no tomara mucho leerla.... no es una historia cualquiera, todo lo contrario, es realmente especial y no tardaras en darte cuenta por que.
No esperes un final porque no lo tiene y ojala al terminar de leer estés feliz de que así sea.
Veras un día de la nada vi a una mujer muy linda... mmm eso no es correcto, esa vez solo vi sus ojos y su rostro, no te mentiré me llamo la atención desde ese instante, pero creo que logre disimularlo muy bien, ya que sabia que mas adelante tendría la oportunidad de observarla mas detenidamente, de conocerla, de perderme en su belleza.
Y así fue, desde ese día aproveche cada oportunidad para observarla y escucharla, para absorber cada parte de ese todo que la constituían. Me encantaba mirar su cuello imaginando como seria besarlo, su cuerpo tratando inútilmente de comprender como seria tenerlo en mis brazos, pero mas que todo era su rostro lo que me tenia mal, lo que me hacia desearla con toda mi alma, solo había un pequeño inconveniente y era la dificultad que presentaba observar esa carita sin que ella lo notara, quería ver sus labios, sus cachetes, su sonrisa y sus ojos, siendo estos últimos los que mas deseaba ver y los que menos podía, era inútil tratar de apreciarlos de la forma adecuada, habría sido muy evidente y no podía dejar que notara cuanto me gustaba, al menos no por ahora.
La imaginación de las personas vuela, la mía ciertamente lo hizo, pero en el fondo esa voz de la razón en mi cabeza me hacia aterrizar, me decía que ella no se fijaría en mi. Imagina mi felicidad cuando un día sin previo aviso me di cuenta que si tenia posibilidades, que esa hermosa mujer podría ser mía, no lo podía creer y así fue pasando el tiempo, las cosas se fueron dando. hasta que llego el día en que al fin sus labios tocaron los míos y aunque suene raro el beso no fue lo mejor de ese momento, lo mejor y no sabes la sonrisa tan grande que me saca recordarlo, lo mejor de todo fue como justo después de ese primer beso la mire y debajo de esa mirada, que para ese momento ya me había enamorado, estaban esas mejillas sonrojadas y aun mas abajo esa sonrisa, en ese momento entendí, no era el único enamorado, no era el único experimentando gran felicidad, los dos estábamos justo donde queríamos y así nos habíamos mantenido hasta hace unos días, esa mujer se fue de viaje y se llevo con ella mi corazón.
No me encuentro donde quisiera estar, porque sus brazos, su pecho, su rostro están lejos de mi y no hay lugar en el mundo donde desearía estar que con ella.
Espero te haya gustado y amor mio como dije esta historia no tiene final, ojala nunca lo tenga.
TUYO, León.
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